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Uso de micro-robots para realizar operaciones medicas

micro-robots

Científicos europeos han desarrollado un nuevo método para la construcción de micro-robots que podrían ser utilizados en el cuerpo humano para suministrar fármacos y realizar otras operaciones médicas.

En los últimos años, los científicos de todo el mundo han estado estudiando formas de usar robots en miniatura para tratar mejor a una variedad de enfermedades. Los robots están diseñados para entrar en el cuerpo humano, donde pueden administrar fármacos en lugares específicos o realizar operaciones precisas como despejar las arterias obstruidas. Logrando así la sustitución de la cirugía invasiva, a menudo complicada, optimizando los costos y tiempos de la medicina como son actualmente .

Se ha desarrollado un método para la construcción de este tipo de robots Bio-inspirados, dotándolos de características avanzadas, creando una plataforma para probar varios diseños de robots y estudiar diferentes sistemas de locomoción, logrando la producción de microrobots reconfigurables que pueden fabricarse con un alto rendimiento.

Esta plataforma de manipulación integrada puede controlar los micro.robots de forma remota : la movilidad con campos electromagnéticos, y el cambio de forma geométrica mediante radicación térmica.

A diferencia de los robots convencionales, estos micro.robots son suaves, flexibles, y sin motor. Están hechos de un hidrogel bio-compatible y nanopartículas magnéticas. Estas nanopartículas tienen dos funciones 1.- Dar a los micro.robots su forma durante el proceso de fabricación y 2.- Hacer que se desplacen cuando se aplica un campo electromagnético.

La construcción de uno de estos micro.robots implica varios pasos. En primer lugar, las nanopartículas se colocan dentro de las capas de un hidrogel biocompatible. A continuación, se aplica un campo electromagnético para orientar las nanopartículas en las diferentes partes del robot, seguido de una etapa de polimerización para “solidificar” el hidrogel. Después de esto, el robot se coloca en agua para “empaquetarlo” de manera específica en función de la orientación de las nanopartículas dentro del gel, para formar la arquitectura 3D final del micro.robot .

Una vez que se logra la forma final, un campo electromagnético se usa para lograr la movilidad del robot, luego cuando se aplica calor, el robot cambia de forma y “se desempaqueta”. Este enfoque permitió a los investigadores construir microrobots que imitan el comportamiento de las bacterias (específicamente la tripanosomiasis africana, también conocida como la enfermedad del sueño).

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